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El arte es como el espíritu santo, somos instrumento de ella


Creció en una familia arraigada a la música y el arte, en un ambiente cultural donde lo primordial es prevalecer los derechos humanos, desde ese momento Don Francisco Ernesto Somarriba y Eveling Palma, procrearon a este e este gran joven que hoy da su vida, por ver a una Nicaragua Libre, él es Andrés Somarriba Palma, nacido un 13 de mayo de 1991. Sus padres con un gran valor cultural muy amplio, su papá fue un gran artista plástico y músico, su mamá fue defensora de los derechos humanos, ambos se encuentran jubilados, sin embargo le han dejado un gran patrimonio a su hijo.

Lisbeth Alvarado  
Andrés desde muy pequeño le ha encantado estar entre pinturas y canciones, lleno de artista, en su hogar ya es tendencia levantarse en la mañana y escuchar música de Víctor Jara y canciones folclóricas nicaragüenses.


A partir de los sietes años Somarriba inicia a involucrarse en este mundo musical, dando sus primeros paso en la banda de guerra de su colegio y por ahí empezó a realizar percusión, desde ese momento conoce más instrumentos y aprende a tocar la guitarra. Entre sus primeros regalos instrumentales llega a su vida, unos pequeños bongo, para Andrés es como la anestesia que calma su alma e inicia hacer música.

A los dieciséis años comenzó a tocar música folclórica latinoamericana, con un proyecto que se llamaba Jambar, ahí comenzó a componer y hacer covers de Víctor Jara, Violeta Parra, Camilo Zapata y de los hermanos Mejía Godoy.

Sin duda un muchacho que se caracteriza por ser autodidacta, aunque con mucha tristeza en su rostro nos comenta que es muy importante aprender a leer música y saber de conceptos “acá en Nicaragua los profesores se aprovechan de los estudiante y destruyen ese potencial, lo digo con toda franqueza porque tuvo la oportunidad de estudiar en un centro artístico y no me gusto ese trato, por lo cual decidí retirarme y aprender por mi cuenta” con un gran pesar no ha estudiado música como desearía pero en el camino él ha demostrado que si se puede salir adelante.

Como su papa es un gran artista, muchos amigos lo llegaban a visitar a su casa y recuerda que el difunto Silvio Linarte fue un gran profesor para él , debido que le impartió bastante clases, el pequeño Andrés llegaba y le decía “ayúdeme con esta canción”, y como realmente le gusta la música tuvo la suerte y la oportunidad de que estas personas vieron el interés de él y jamás le dijeron te vamos a cobrar, eso sí disfrutaban de cada aprendizaje y entre risas y canto hacían una gran sinfonía.

Somarriba, Siempre le ha gustado llamar la atención y las rasta lo han ayudado mucho, y cuando Salió de secundaria en el año 2010 se hizo sus rasta y pues además de hacérsela, trabaja en eso le gusta ver su trabajo en otras personas. Entre sus Habilidades está el boxeo le gusta pegarle al zamba y lo utiliza como un desahogo donde puede poner la cara de alguien que le cae mal y listo, pero como deporte considera que es un gran aprendizaje.


Sobreviviendo a la banda

The camells en sus inicios era una banda de cincos muchachos a él lo llaman para que forme parte de este grupo como guitarrista, pero por diferentes motivos de estudio, trabajo, los que fueron iniciadores ya ninguno está, más que Andrés Somarriba con otros jóvenes talentosos,  la banda desde luego inicio a componer canciones ellos se caracterizaban por reflejar problemas sociales, que hacían referencia a la legalización de marihuana por ejemplo y ellos fueron bastantes libertinos como grupo. Andrés nos relata que si le golpeaban ciertas cosas que venían pasando, se podría decir que eran antecedentes de lo que son indicios de una dictadura o de un régimen dictatorial, como el que estamos viviendo, pero sin embargo en aquel tiempo sus temáticas, sus canciones eran más regué, se sentía la adrenalina, el bacanal como decimos los nicaragüenses, sus canciones eran eso, se disfrutaban, evidentemente la crisis sociopolítica cambió a todos a los de la banda, las letras ahora son mucho más consciente, de esta manera dan voz a los que no son escuchados y hasta ellos mismo como grupo se siente llenos al interpretar estás canciones de muerte, angustia y dolor conmoviendo los corazones de los nicaragüenses, desde abril del 2018 hoy han llenado de regocijo el alma de los caídos en la crisis sociopolítica.


Andrés desde la crónica

Las canciones de Somarriba son más que todo crónicas musicales y eso gracias  a su profesión que es el periodismo, un ejemplo claro es uno de sus primeros hit, como el Chele Abraham, esa historia relata la vida de un gran amigo de él y por ende tuvo una gran aceptación de parte de su público, siendo una de la canciones más populares en su repertorio.


Entre las debilidades de Andrés, se destaca que es muy impulsivo, en cuestión que no piensa mucho, hace las cosas porque verdaderamente le nacen y una vez que las dice ya no puede hacer nada, sin embargo está trabajando mucho en primero pensar y reflexionar y luego decir, más en estos tiempos de represión.

Andrés un joven que desde niño le encantaba correr con una pelota ama jugar futbol, de hecho considera que es buen defensa, le encanta trabajar y platicar con sus amigos de la banda, haciendo énfasis que para él la música no es trabajo, porque no es algo que lo obliguen y si es un trabajo confiesa que verdaderamente  le fascina.

Un gran amante de las crónicas de guerra, sin duda el disfruta leer mucho, uno de sus libros favoritos es el de Don Martin o el comandante Martin, que es una persona, que fue fundador del Frente Sandinista en 1964 y aún está vivo y en su libro refleja muchas cosas sobre Carlos Fonseca, el zorro, el Danto y el Germán Pomares y son personajes interesantes que a él lo llenan de regocijo porque considera que es una persona de izquierda y el frente sandinista es una cúpula que traiciono todos esos ideales, por la que lucharon todas esas personas.

Para los que tiene la oportunidad de conocer Andrés Somarriba dirían que es un joven que no le tiene miedo a nada, pero en realidad su mayor miedo es no poder cantar, no poder expresarse y hoy en día hay mil maneras de hacerlo, apresándolo sería la forma más sencilla para que Andrés ya no pueda seguir cantando, para él estar detrás de unas rejas sería su fin porque lo están privando de  su libertad y de su expresión, ya no sería escuchado por nadie, más bien sería torturado por expresarse. Nos confesó que “si no canto, no tengo nada que hacer en la vida”

Somarriba ama su país, y entre su comida favorita está la fritanga le gusta bastante lo que son las tajada con queso y aguacate y sin dejar a un lado el gallopinto que es uno de los platillos más sabroso de nuestro país, acompañado de un buen pinolillo y sintiéndose orgulloso de ser nicaragüense.

Con respecto a su religión, se considera ateo, primeramente porque  el cristianismo lo mira como una mitología griega o nahualt que se basa en un libro que tiene muchos contexto históricos, pero tambien cruzado con un montón de cosa que son imaginarias e imposible de realizar, incluso dice haber leído la misma biblia y el mejor personaje que hay para él, es el diablo.  

“a la hora de poner la cuerda de las guitarras y trenzarlas y afinarlas  eso me da una fobia increíble, no sé porque me cuesta estar pensando en la cuerda y siento que se me va reventar en la cara y me da mucha risa, siento escalofrió de hecho ponerle tensión a la guitarra”

Arrullo en libertad, fue unas de las canciones que se realizó en un momento bastante difícil, Somarriba tenía muchos sentimientos encontrados, como el caso de los niños que fueron quemados con toda y su familia en el barrio Carlos Marx, tambien hubo tres partos en la barricada de San José y todas estas cosas, lo hicieron crear la canción y ambientarla en el parque de Jinotepe de San José, donde fue el parto de esta niña, a la que llamarían Victoria Libertad, pero en realidad a ciencia cierta se desconoce el verdadero nombre.  La canción ha sido grabada dos veces, la primera salió como Andrés Somarriba debido a que estaba todo trancado en el país, no se podía reunir toda la banda, pero actualmente ya están de nuevo juntos.  



Aniquilado en la crisis sociopolítica

Unos de los momentos más difícil para Andrés Somarriba, fue en el año 2018, ver como su amigo alias coña se estaba desvaneciendo, le habían dado un balazo en la pelvis, y para que su amigo se recupera o al menos tomara un color, porque ya se miraba pálido, Andrés decidió sacar su quena y comenzó a tocar con él la cuesta del plomo.



Siendo un reto unas de las canciones que se construyó en 15 minutos, era cuando Andrés ya se iba a ir a Costa Rica porque ya lo andaban en lista y un 27 de septiembre del 2018, a las cuatro de la mañana agarraron a unos de sus amigos de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN) y justo él se encontraba con una novia y cuando ella se fue, el sintió un vacío, una nostalgia pura y ahí surgió la canción Lejos de vos, en un silencio donde su acompañante era la soledad.



A donde vayas es una canción que trata de lo que puede vivir un exiliado, él no la vivió porque justo cuando él se iba a ir a Costa Rica, pasaron como tres tormentas tropicales por lo cual era difícil pasar y entonces se quedó en su bella Nicaragua, luchando porque nada ha sido fácil, sin embargo la canción a donde vayas es de eso, estar lejos de tu patria que te vio nacer.

“El arte místicamente, podría ser como el espíritu santo, el arte no es algo que uno ocupe, más bien el arte lo ocupa a uno, nosotros los que somos músicos realmente somos trabajadores del arte, somos instrumento de ella. Considero que el arte lo es todo y el ser humano es quien lo muestra”, expreso el compositor Andrés Somarriba
Su quena nunca lo deja morir

La necesidad es la madre de la actuación, el realizo un curso de narración escénica, donde hacían énfasis en que el arte nunca te deja morir, ahí como narrador oral escénico, es remunerado y lo más lindo es que con el arte tiene la oportunidad de no darle impuesto a nadie. Por esta razón Somarriba se tomó un bus en arte, puesto que tenía una necesidad y su salvación fue sacar su quena e iniciar tocando Nicaragua Nicaragüita, y se sintió realmente escuchado, tambien toco la cuesta el plomo, un 23 de diciembre del 2018 y se la dedico al chino Gerald Vásquez.

Un joven que es más de cuerda no de teclado, pero dice que le gustaría aprender a tocar el piano y tambien por otro lado le gusta ser un viajero, le fascina estar en otros lugares y ambientes, desea y sueña con conocer al machu pichuu, aunque como mochilero ya ha tenido la oportunidad viajar por toda centro américa.

Como solista ahorita está funcionando más, sin embargo quiere que The Camells, se establezcan como una banda potencial en Latinoamérica. Uno de los músicos que admira mucho es Salvador Busto, y por supuesto su papá Francisco Somarriba. Le gustan muchos las canciones de Luis Enrique Mejía Godoy, como compositor y unas de sus canciones favoritas, que le dan ganas de llorar es Volver a mí pueblo.

Algo que nunca piensa despegarse es la guitarra, su quena y su bongo, entre su libro favorito de toda la vida ha sido vías para contarla, para él tuvo un gran impacto puesto que cuando termina de leerlo al día siguiente, muere el gran Gabo, hablamos del gran autor quien es Gabriel García Márquez, un hombre totalmente zángano pero que vivió todos sus días al máximo y por supuesto inteligente y pícaro.  

Sus proyectos a futuros, es que todos salgamos de esta crisis primero, para luego pensar en nosotros, hasta sacar a ortega, y luego construir el país. Lo peor que se puede hacer es bajar la cabeza. pero sus proyectos no puede decirlo porque se siente frustrado y hasta que salgamos de esta crisis, podrá sentirse realizado.

Su mayor deseo, es "que Nicaragua sea libre y que todos sean cociente de construir un país con bases sólidas para que nos respetemos y nos toleremos todos y sin  justificar ni darle amnistía a las personas de lesa humanidad, que se haga justicia".

Un joven luchador de la música, que tiene mucha pasión por el arte y que no tiene miedo a trabajar y enfrentarse por su Nicaragua, lo único que anhela es que sea libre y poder vivir en paz y no en zozobra, pero sin embargo él y su banda seguirán regalándonos música para nuestros corazones pinoleros. 





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